CUANDO UN AÑO ES UNA ETERNIDAD

Hoy este libro cumple un año. Para un libro, un año es mucho tiempo, mucho.

Para un libro, un mes es también mucho tiempo, siempre hay otro más nuevo, más fresco, más joven, mejor promocionado.

Uno no escoge qué día llegar al mundo, sencillamente llega. Y el mundo seguirá igual que hasta entonces, nada habrá cambiado con esa llegada.

«Estos peces sin ojos» llegó cuando apenas podíamos salir de casa una hora para pasear, cuando no pudimos ver a nuestra gente ni entrar y salir libremente de librerías y bibliotecas, cuando no había ferias ni presentaciones.

Este libro no llegó en el mejor momento (si es que existen realmente los momentos mejores o peores para llegar). Pero ahí está, tratando de nadar entre los otros peces, buscando una corriente de agua fresca por la que dejarse acompañar, un pececillo nadando en un mar inmenso en el que apenas se distinguen unos de otros.

Gracias a todos los que durante este año extraño me habéis apoyado, la última página, sin duda, la habéis escrito vosotros.

Posted in -