CLIMA

Cuando miramos un álbum de fotografías, un álbum familiar, enseguida escribimos la historia de sus protagonistas a través de un sencillo acto reflejo. Apenas vemos un puñado de fotogramas (una mujer de espaldas en la playa, un hombre con los ojos cerrados que sopla frente a una tarta, una anciana sosteniendo un bebé que llora) y seremos capaces de imaginar toda la vida que existe detrás de cada fotografía, imaginaremos incluso aquello que ocurre en el vacío, lo que ocurrió entre una y otra imagen.

Y eso exactamente es lo que hace Jenny Offill con la escritura. Esta autora norteamericana escribe de manera fragmentaria, nos muestra imágenes concisas, pequeños destellos, algunos de apenas un párrafo, unas escasas líneas de diálogo; otros de dos páginas, nunca más. Y con todo ello, nosotros deberemos componer la historia que nos cuenta.

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