CONTEMPLACIONES

Hoy publico en Culturamas.

«He reaccionado a la pandemia con la desesperación más infantil y petulante que cualquiera se pueda imaginar. Mis hijos lo han llevado mucho mejor que yo.»

El otro día leí estas palabras en La Vanguardia, procedían de una entrevista realizada a Zadie Smith, una autora hasta ese día desconocida para mí.

«Yo también» pensé. Yo también he reaccionado ante la pandemia entonando en no pocas ocasiones un pueril «ahora me enfado y no respiro»; no había duda, Smith tenía algo que decirme.

El motivo de la entrevista era la publicación de Contemplaciones (Salamandra), un libro compuesto por seis ensayos que funcionan como un diario y que la autora escribió durante el confinamiento.

Tras leer la entrevista, quedé maravillada por la brillante ironía y el enorme desparpajo que demostraba la autora en cada una de las respuestas. De modo que me encaminé rauda hacia la biblioteca: debía comprobar si su prosa, si su trabajo literario era tan ambicioso como parecía perfilarse en la entrevista.

En la biblioteca tenían disponibles dos de sus títulos, Swing y NW London, cargué con ellos y al llegar a casa los avancé varios puestos en mi mesita de lectura.

Cuando en las primeras semanas de confinamiento el tema Pandemia empezó a acaparar cualquier forma artística posible (canciones, películas, pintura, poesía, relato…), me prometí no leer ni un solo libro que tuviese nada que ver con todo aquello: bastante tenía yo con vivirlo, con formar parte de esa pieza histórica bañada por el horror como para dedicarle también algo tan íntimo y preciado como mi tiempo de lectura. Pero ya saben, uno promete y luego la vida, la vida sin más. De modo que me acerqué a una librería y compré Contemplaciones (seguir leyendo).

Artículo de Aránzazu Gordillo para Culturamas.